Editada por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología
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El corazón como centro del conocimiento. La Escuela Biodinámica.

Encuentro para la realización de preparados, en la nca de un miembro del grupo Con Respeto, donde se promueve el encuentro humano, de destino, para una colaboración en el futuro.

Ricardo Colmenares, Grupo Intrercomunitario Ibérico, Con Respeto.

 

En Biodinámica el centro del conocimiento está en el corazón, aporta voluntad al pensar y valores a la voluntad. La certeza interior, madurada con una disciplina interior tanto como exterior, a través del encuentro con el otro ser humano desde el interés sincero, que nos permite el autoconocimiento. Desarrollo de la Imaginación, la Inspiración y la Intuición a partir del pensar, sentir y la voluntad. Así, el mundo real, su esencia, su sentido, y el nuestro, en relación con él, se nos revelan como un texto.

Todo conocimiento científico empieza por la observación. Observar significa dirigir la percepción hacia un objeto, un fenómeno, determinado, es decir, utilizar nuestro sentidos. Una observación consta de una percepción y de su concepto correspondiente.

Hasta que una percepción (impresión de los sentidos) no se asocia con su correspondiente concepto en nuestra mente, no vemos el color, olemos el olor, u oímos el sonido. Para la conciencia, la percepción es algo que le viene dada, pero el concepto es algo que ella misma ha de generar. Esta acción de la conciencia la denominamos pensar.

En el estudio de la teoría del conocimiento, Rudolf Steiner (1886), el fundador de la Escuela Biodinámica, demuestra que para el hombre, la esencia de las cosas, su peculiaridad, así como su contexto de pertenencia, tan sólo se nos revelan en la conciencia.

Al crecer, la conciencia se amplia y se transforma. Esto se produce tanto en el campo de la percepción (desarrollo de los sentidos), como en el del pensamiento (contenidos conceptuales).

Los sentidos corporales suelen presentar, en personas distintas, grados de desarrollo muy distintos. Estos se pueden reforzar o afinar con entrenamiento, bien físicamente, o con aparatos.

Por otra parte, el pensamiento también alcanza distintos grados de desarrollo. El pensamiento es el encargado de tomar conciencia de lo percibido, de ahí que una persona inexperta perciba muchas menos cosas que un observador cultivado, pese a tener la misma agudeza sensorial.

Otra cosa bien distinta es cuando a través de la ejercitación desarrollamos los órganos sensoriales anímicos: el pensar, el sentir y la voluntad; y de esta manera desarrollamos un nivel de existencia suprasensible.

Podemos aplicar lo que dijimos antes del conocimiento científico también a estas percepciones suprasensibles: tan sólo se convierten en conocimientos cuando consiguen asociarse a un concepto en el pensamiento.

Steiner no solo logró percibir niveles de existencia superiores sino que también supo transformarlas en conocimiento. Así es como junto a la Ciencia Natural colocó una Ciencia Espiritual complementaria y dotada del mismo planteamiento científico, la Antroposofía, cuya expresión práctica en la agricultura es la Agricultura Bodinámica.

La Escuela Biodinámica de agricultura es, por lo tanto, una escuela de iniciación moderna, donde, cada uno es su propio maestro y decide su ritmo. Con una metodología de conocimiento que requiere de una alta disciplina y trabajo interior.

El camino incluye la práctica de una serie de cualidades anímicas, que todos pueden reconocer como importantes: momentos de calma interior; observación intensa del mundo; tranquila observación interior de las propias acciones; imparcialidad hacia los demás; tolerancia hacia las opiniones de los otros; cálidos sentimientos hacia lo positivo en los otros; gratitud hacia lo que el mundo y las otras personas nos han regalado; ecuanimidad de sentimientos, sin por ello ser frío. Las fuerzas que se desarrollan en esta práctica comienzan gradualmente a formar parte del propio carácter. (Lievegoed,1983)

Por otra parte se trabaja con la meditación, de forma que nos sumergimos de forma intensa en un contenido que uno ha elegido. Con su ejercitación, uno encuentra el camino hacia el contenido, que poco a poco puede llevarte cada vez más lejos.

Steiner proporciona multitud de contenidos para la meditación en las ocho conferencias impartidas en 1924 sobre agricultura (Steiner, 1924): la finca agraria como un organismo, como una individualidad; o la elaboración y aplicación de los preparados para el compost y para los cultivos; entre otros muchos.

El primer efecto de este camino interior, es el comienzo de la visión Imaginativa. Por medio de una observación intensa y sin prejuicios de la Naturaleza, uno comienza a darse cuenta de las imágenes características que conectan al ser humano con las fuerzas creativas que trabajan detrás o dentro del mundo natural sensible. El que vive en la Imaginación, ve el arquetipo en todas las formas.

El siguiente paso nos lleva a la capacidad de Inspiración. Esta actividad suprasensible está relacionada con la escucha del mundo sensible, la escucha empática. El que vive en la Inspiración, desarrolla la cultura del corazón, la del aquí y ahora, pues todos estamos llamados a irradiar luz y calor en la vida cotidiana. Con el desarrollo de este órgano llegaran momentos en los que la voz interior hablará y nos dirá más de lo que nosotros sabemos.

Finalmente, la Intuición, para lo que hay que practicar la presencia de ánimo. La intuición nos habla de la oportunidad. El que vive en la intuición, actúa en el momento y hace el bien. La intuición viene del exterior, a diferencia de la inspiración, que viene del interior. Mi tarea vital, se me manifiesta a través del otro ser humano.

En la Imaginación, el pensar se transforma en un órgano de percepción, y en la Inspiración es el sentir lo que se transforma en un órgano sensorial. La tercera fuerza anímica, la voluntad, puede transformarse en Intuición.

Es el camino de conocimiento donde el corazón ocupa el centro, aportando voluntad al pensar y valores a la voluntad. Voluntad en el pensar para que se vuelva creativo, exacto e imaginativo a la vez. El pensar en la voluntad quiere decir que los ideales y los valores morales empiecen a manifestarse en la voluntad. Es necesario que nazca una nueva ciencia humana provista de un nuevo realismo: no hay materia sin espíritu, no hay espíritu sin materia. (Lievegoed,1994)

Uno no debe intentar hacer este camino solo. Debe desarrollarlo en un grupo de personas, con las que se comparte un destino común. Uno no dirige su atención hacia sí mismo, sino hacia el otro. Cada uno da lo mejor de sí a los otros y recibe lo que necesita. Nada que ver con renunciar a la propia identidad para entregar el yo al espíritu del grupo; al contrario requiere la máxima atención hacia las necesidades del mundo, y un profundo compromiso a la hora de dar respuesta a las preguntas de los demás. (Lievegoed,1983).

Es bien conocido el impulso social original del movimiento Biodinámico, con la celebración de encuentros donde pueden desarrollarse vínculos de apoyo y reconocimiento mutuo de destino para el futuro: formación, investigación y divulgación, realización de preparados, o para la cooperación en lo económico; incluyendo tanto a consumidores, distribuidores, elaboradores, como a productores.

Este conocimiento, también está cada vez más presente dentro de la comunidad científica. Caracterizado como una metodología fenomenológica (Martin Heidegger), goetheana (J.W Goethe) y hermenéutica (Hans Georg Gadamer): porque el biodinámico busca en el propio fenómeno su sentido, como Goethe y es capaz de comprender su significado profundo, en su corazón, a través del desarrollo de la Imaginación, la Inspiración y la Intuición, como si leyera el lenguaje del fenómeno, como si fuera un texto del que emerge su significado al leerlo, y sólo al leerlo, pues su lenguaje es revelador de su esencia (Bortoft,1996).

 

Bibliografía:

Bortoft, H (1996). The Wholeness of Nature. Goethe’s Way of Science. Floris Books, Edimburgh. 407 pp.

Lievegoed, B. (1983) [1997]. El Hombre en el Umbral. El Reto del Desarrollo interior. Editorial Rudolf Steiner. 322 pp.

Lievegoed, B. (1994) [2013]. Cultura del Corazón. IAO Arte Editorial, Madrid. 131 pp.

Steiner, R. (1886) [1994]. La Teoría del Conocimiento basada en la Concepción del Mundo de Goethe. Editorial Rudolf Steiner, Madrid. 143 pp.

Steiner, R. (1924) [1988]. Curso sobre Agricultura Biológico Dinámica. Editorial Rudolf Steiner. Madrid. 282 pp.

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