Editada por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología
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Entrevista a Eduardo Sevilla: El sistema liberal se muestra incapaz de resolver necesidades básicas como la alimentación mundial

Eduardo SevillaEs Doctor Ingeniero Agrónomo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y en Sociología Rural. Impulsó experiencias y reivindicaciones de integración del sector jornalero andaluz, apoyándose en el Sindicato de Obreros del Campo (SOC), por lo que es considerado el “Padre” de la Agroecología en España. Por ese trabajo, la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), le nombró Socio de Honor en 2004. Comenzó a interesarse por la Agroecología según sus palabras “porque muchas de las enseñanzas de la agronomía se contradecían con conocimientos que había adquirido de campesinos; como que el suelo tenía vida”. “Mi motivación principal, aunque tengo muchas, fue luchar para evitar que nos envenenen con los agroquímicos”.

¿Según Ud., dónde y cómo surgió la Agroecología?

Surgió en la década de los ochenta, de la pasada centuria, en Latinoamérica como respuesta a la modernización del manejo de los bienes ecológicos comunales, por la Revolución Verde y la consecuente degradación ecosistémica que provocó. Conscientes de ello, campesinos y grupos indígenas, respaldados por técnicos sensibilizados, construyeron una alternativa a los manejos agrícolas, encaminada a encarar la crisis ecológica y el problema medioambiental y social, con un manejo sustentable de la naturaleza y un acceso igualitario a la misma. Sin embargo, con rigor, habría que hablar de “redescubrimiento” de la Agroecología, por parte de la Agronomía, al iniciar un proceso de valoración de los conocimientos atesorados por las culturas campesinas.

¿Existe una agroecología andaluza? 

Allá por el 1984 comencé a acompañar al SOC en sus ocupaciones de tierras y reivindicaciones por la Reforma Agraria. En sus luchas en cuatro propiedades abandonadas, empezó a aplicar una agroecología andaluza, con asesoramiento de técnico a campesinos de estudiantes de los cursos que yo impartía en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes (ETSIAM) de la Universidad de Córdoba (UCO). Vivir temporadas con ellos y ayudarles en sus luchas era considerado como trabajo de campo en la carrera.

 

¿Cómo definiría la Agroecología y la diferenciaria de la Agricultura Ecológica (AE) ?

La producción ecológica no es sino el producto de la agricultura, ganadería y forestería ecológicas, obtenido a través del manejo de los bienes comunes naturales y sociales, que desarrolla al máximo las potencialidades locales. La Agroecología no solo cubre el espacio de la producción, sino que se introduce en el proceso de comercialización hasta llegar al consumidor, requiriendo su participación. Mientras que la agroecología se desarrolla en tres dimensiones: una primera productiva; una segunda socioeconómica; y otra tercera de carácter sociocultural y política para construir estrategias de enfrentamiento a la modernidad capitalista, la producción ecológica se mueve en una sola dimensión: la productiva.

La Agroecología podría introducirse en el sistema para intentar cambiarlo. Sin embargo, la Agroecología es una estrategia de enfrentamiento, de contestación al sistema actual, es decir, a la modernidad capitalista. La Agricultura Ecológica es la primera dimensión de la Agroecología, sin la cual no puede existir la segunda y la tercera dimensiones que son las que aportan una nueva ética, como los mercados sin lógica de lucro.

¿Entiende nuestro sistema liberal a la producción ecológica y a la Agroecología?

En el sistema liberal actual que vivimos, se constituye una sociedad de consumo alimentada por un sistema agroindustrial global en el que más de un ¼ de la población mundial integrada por clases medias se alimenta en millones de supermercados, tiendas y centros comerciales que conforma el mayor sistema productivo jamás conocido. Sin embargo, tal sistema se muestra incapaz de resolver necesidades básicas como la alimentación para toda la Humanidad, con uno de cada ocho habitantes del planeta sufriendo hambre crónica, mientras que un 1/3 de los alimentos que se producen cada año terminan en la basura.

¿Cuál es la salud de este binomio en Europa?

En los paises enrriquecidos del centro, las clases acomodadas utilizan cada vez más la producción ecológica hasta ahora, como una agricultura para ricos. Sin embargo, la Agroecología se encuentra cada vez más legitimada en su labor de hacer una agricultura ecológica para todos, por lo que la tendencia generalizada debería ser su potenciación por las políticas públicas, especialmente en Europa y, obviamente también el España. Sin embargo, tanto los gobiernos nacionales como los organismos internacionales utizan un doble discurso en el que, aunque apoyen abiertamente la producción agroecológica, e incluso “ensalcen” la Agroecología, no toman las políticas públicas necesarias para su implementación. La Agroecología utiliza canales cortos y la confianza entre productores y consumidores. Las grandes Corporaciones, con los gobiernos manejados por ellas, intentan siempre defenderse de la denuncia que de su ‘perversidad ecológica’ hace la Agroecología.

¿Y que hay de la presencia de la Agroecología en la Universidad?

El hecho de que, a nivel mundial, la investigación científica en las universidades esté privadamente financiada, en su práctica totalidad, determina que la mayor parte de los profesores investiguen desde los intereses de las multinacionales de la alimentación. En las pocas universidades donde se imparte la Agroecología hay muchas dificultades para su normal financiación y solo el esfuerzo de algunos profesionales éticos mantiene el desarrollo de su investigación y docencia.

¿Cómo deben actuar los movimientos sociales para fortalecer la Agroecología?

A través de una acción agroecológica que los articule, en especial incluyendo a los de disidencia al neoliberalismo y la globalización que habrá de ir dirigida, por un lado, a los actores sociales involucrados en los procesos agroecológicos de producción, circulación y consumo y, por otro lado, a las diferentes instituciones públicas y de la sociedad civil en sus distintos niveles de intervención territorial. Se pretende así involucrar a todos los actores en procesos amplios de planificación participativa que intervienen en esa transición agroecológica hacia un desarrollo sustentable que produzca la acción transformadora deseada. Se persigue así ensanchar la esfera de lo público creando plataformas de sustentabilidad social que abran procesos que permitan incidir participativamente en la generación de políticas públicas.

 ¿Qué herramientas tienen productores, consumidores y administraciones para facilitar esa transición agroecológica?

En ese escenario actual, cada día son más numerosas las iniciativas colectivas que no sólo denuncian los excesos y defectos de este modelo de consumo, sino que construyen alternativas concretas, articulando redes y canales para un consumo consciente, crítico y responsable. El comercio justo, los grupos de consumo autogestionado, la banca ética, las iniciativas ciudadanas de consumo colaborativo, las empresas cooperativas o los bancos de tiempo, son propuestas que ya están en marcha en muchos lugares a nivel local y son los que apuntan al tipo de camino que habrá que seguir transitando.

 

 

 

 

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