Editada por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología
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Entrevista a José María Egea Fernández: Necesitamos las leguminosas para superar el hambre y la malnutrición en el siglo XXI

JM EgeaJosé María Egea Fernández. Biología Vegetal. Facultad de Biología. Universidad de Murcia (UM)

 

El CEAMA es un espacio diseñado para la búsqueda y disfrute de la cultura campesina, la investigación y el desarrollo de la agroecología. Desde este centro ubicado en Bullas (Murcia), José María Egea destaca la importancia de las legumbres “para la seguridad y soberanía alimentaria de los seres humanos y para afrontar algunos de los desafíos ambientales más importantes del siglo”

¿Qué vinculación tenéis en el cultivo/uso de las leguminosas en producción ecológica?

En las parcelas del CEAMA, iniciamos el cultivo de leguminosas en el 2004, con un judías de los géneros Phaseolus y Vigna, para un Proyecto Fin de Carrera de una alumna de la Facultad de Biología de la Universidad de Murcia. Desde entonces hemos seguido con el cultivo de leguminosas con dos objetivos. Por un lado, para recuperar y obtener semillas de variedades locales como base para el cultivo ecológico. Y por otro lado, para su inclusión en las rotaciones de cultivo. Siempre en producción ecológica.

¿Por qué comenzasteis a trabajar con las leguminosas?

El motivo principal fue recuperar los cultivos tradicionales, que en la actualidad se han abandonado, han desaparecido o que su cultivo es residual en nuestros campos, así como las variedades locales de este grupo, por su importante papel para la soberanía y seguridad alimentaria, como reconocen organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Unido a la sustitución de variedades locales por variedades convencionales está generando una acelerada erosión genética que puede acabar en pocos años con la gran variabilidad y riqueza genética de las leguminosas.

¿Qué problemas hay para cultivar las leguminosas en la actualidad?

El cultivo de leguminosas es fácil y requiere pocos insumos, tanto en convencional como en ecológico. Por tanto, no veo que haya problemas técnicos para su cultivo en ecológico. De hecho, las legumbres se cuentan entre las primeras plantas domesticadas del globo, acompañando al ser humano en su desarrollo agropecuario.

¿Qué papel juegan las leguminosas en la producción ecológica y la Agroecología?

Es básico en la alimentación animal, y en la fertilidad del suelo a través de la fijación de nitrógeno atmosférico y como abono verde.

En relación a la Agroecología es fundamental, si tenemos en cuenta no sólo la producción sino también su importancia en la sostenibilidad y resiliencia de todo el sistema agroalimentario. La humanidad se enfrenta a dos grandes desafíos: superar el hambre y la malnutrición en el siglo XXI y buscar alternativas para adaptar nuestro sistema agropecuario al cambio climático. En ambos casos necesitamos de las leguminosas. La facilidad de producir estos alimentos con pocas inversiones económicas, en todo tipo de condiciones agroclimáticas, junto a su calidad nutricional es una garantía para afrontar la crisis alimentaria. Por todas sus características, las leguminosas son unos cultivos ideales en el diseño de agrosistemas para afrontar el cambio climático.

¿Cómo contribuyen esas leguminosas a la nutrición humana /animal?

Desempeñan una función crucial en una alimentación saludable y equilibrada. Su calidad nutricional es excepcional debido a su alto contenido en proteínas y fibras, así como en diversos nutrientes, vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes. En las dietas tradicionales las legumbres se han consumido junto a cereales para compensar algunas deficiencias nutricionales. De acuerdo con numerosos estudios, las legumbres aportan beneficios para la salud, en relación con la diabetes, cardiopatías, anemias y otras anomalías.

¿Qué estrategias deberían seguirse para mejorar el potencial de las leguminosas en el futuro?

La importancia de las legumbres para la seguridad y soberanía alimentaria de los seres humanos y para afrontar algunos de los desafíos ambientales más importantes planteados, nos obliga a fomentar su uso en la dieta humana y animal. Desde los diversos estamentos nacionales e internacionales se deben formular políticas y planes de acción, que promuevan la producción y uso de leguminosas, tanto en la dieta humana como animal; sobre todo en el sector agroalimentario ecológico, por su papel en la fertilidad del suelo, por su calidad nutricional y por su contribución a la seguridad y soberanía alimentaria del planeta.

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