Editada por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología
Shadow

«Metabolismo social» del aguacate en Mochoacán (México): para entender y recuperar sistemas de cultivo tradicionales

huerta orgánica con bosque de pino conservadoM Zirión Martínez, M Astier-Calderón, M Figueroa-Cárdenas, GI Guzmán-Casado, M Glez de Molina

México es el primer productor de aguacate en el mundo, y el 85% de la producción del país pertenece al estado de Michoacán. El aguacate en Michoacán a partir de los años 50 pasó de ser cultivado en un sistema agro-forestal (ekuaro), a ser un cultivo predominantemente intensivo de una sola variedad, la variedad Hass, dedicado predominantemente a la exportación. Esto, aún cuando supone un crecimiento económico, conlleva fuertes problemas ambientales y sociales. Buscamos un municipio del estado de Michoacán en donde siguiera existiendo el cultivo de aguacates en huertas de traspatio. En el municipio de Tingambato identificamos los diferentes tipos de huerta que existen con diferentes gradientes de intensificación, investigamos cuál ha sido la evolución del cultivo y hacia dónde se dirige. Consideramos importante mirar hacia los sistemas antiguos, entender su funcionamiento metabólico, conocer las bondades sociales y ecológicas que tienen y saber hasta qué punto puede fomentarse su recuperación en el panorama actual del cultivo.

Enfoque de “metabolismo social”

Es un enfoque con el que se estudia a diferentes escalas, los flujos de recursos en una sociedad, su entrada, los procesos que ocurren dentro de la misma, y posteriormente los residuos que son emitidos al ambiente. Los datos obtenidos pueden servir como herramienta para comprobar que cierto tipo de sistema de cultivo es más sustentable que otro y abogar por él. Pero además de los flujos relacionados con el agroecosistema hay que considerar los flujos de estos con la sociedad, lo cual forma parte de las dimensiones socio-económica, culturales y política de la agroecología

Caracterización de las huertas según el destino de la producción

En primer lugar encontramos huertos de traspatio (ekuaro) que en cierta medida conservan la manera tradicional de cultivar aguacate. En muchas de ellas podemos encontrar aguacate de variedades criollas, cultivados en alrededor de 300 m2 junto con alrededor de otras 50 especies de plantas, árboles frutales y otros cultivos, y en algunas ocaciones animales

Por otro lado, las huertas de aguacate Hass que destinan su producción al mercado nacional son muy heterogéneas; no se puede generalizar en su descripción porque al no haber controles, el tipo de manejo que se les da depende totalmente del productor, de qué tanto le importe y conozca los impactos negativos de sus prácticas o qué tanto interés tenga en la conservación del ecosistema natural. Es interesante llevar a cabo el estudio del funcionamiento metabólico de estas huertas porque, siendo que tienen un manejo tan diferente, que unas dependen de insumos externos y otras funcionan sin añadir nada externo a la huerta, ambas destinan sus productos al mismo mercado y al mismo precio. Los flujos internos de nutrientes y energía son seguramente muy diferentes.

En cuanto a las que destinan su producción al mercado de exportación, hay también una gran variedad. Se estima que el 90% tienen una producción convencional y el 10% una producción orgánica, y el tamaño de las huertas y su edad varía mucho. Los productores de exportación suelen ser asesorados por ingenieros y llevan una bitácora muy detallada de todas las labores que se realizan en las huertas. Los ingenieros se rigen por las normas de las certificadoras, y dependiendo del país destino, éstas son más o menos exigentes.

Huertas convencionales

Son de exportación a Estados Unidos, las certificadoras no permiten tener otras especies además de aguacate ya que lo consideran un riesgo a sus controles de inocuidad, por lo tanto hay únicamente aguacate. En las huertas orgánicas no existe esta restricción, y en dos de las que visitamos había también, además de aguacate otros árboles y especies comestibles como manzano, chirimoyo, chiles, frijoles, duraznos, plantas medicinales, además de colmenas para hacer miel. En las bitácoras que se entregan a las certificadoras deben registrar absolutamente todas las prácticas que se realizan en la huerta, pero si hay fertilizantes o pesticidas que fabrican ellos mismos a partir de otras especies cultivadas en la huerta, esos no pueden ponerlos en la bitácora porque no son productos certificados.

Huertas ecológicas u orgánicas

Se observa una mayor diversidad que en las huertas convencionales. Solamente el aguacate se exporta y tiene certificado ecológico, pero los otros productos se aprovechan para consumo familiar o venta local. La cosecha y comercialización en las huertas ecológicas la hacen empresas empacadoras con las que tienen firmado un contrato y son ellas quienes se encargan de cosechar, empacar y exportar.

A modo de conclusión

Siendo un lugar en el que el manejo de sistemas agro-forestales se practicaba tradicionalmente y en el que sigue habiendo conocimiento ligado a ello, y que la agricultura ecológica está comenzando a crecer, son muchas de estas prácticas las que se pueden fomentar, y pueden hacer que productores locales, no solamente grandes inversionistas, tengan huertas con certificado ecológico y lleven a cabo prácticas tradicionales incluso en huertas pequeñas ya que el cultivo de otras especies, además del aguacate, se puede vender de manera local y favorecer su economía.

Reflexión final: Agricultura sostenible para el desarrollo

Los sistemas agro-forestales se encuentran bajo la presión de los sistemas especializados y de la racionalidad económica que los impulsa. Pero la promoción de la agricultura sostenible debe ser tema prioritario de las estrategias de desarrollo y de la política para el combate de la pobreza y la conservación de los recursos naturales de las áreas rurales de Michoacán. Consideramos entonces que se podría aprovechar la racionalidad económica que impulsa la agricultura ecológica actualmente para fomentar que se retomen prácticas de manejo tradicional agro-forestal. El incorporar mayor diversidad biológica hace que se obtengan mayores beneficios y que haya menor riesgo tanto ambiental como económico, lo cual es muy importante para estar prevenidos ante la llegada de una plaga o el cierre repentino de las fronteras con EEUU, por ejemplo.

 

Referencias

González de Molina, M. & Toledo, V.M. 2011. Metabolismos, naturaleza e historia. Hacia una teoría de las transformaciones socioecológicas.

Guzmán, G.I. (sin fecha). Agroecología: Donde confluyen la investigación y la acción. Material docente Maestría de Agroecología. Laboratorio de Historia de los Agroecosistemas. Universidad Pablo de Olavide.

Alarcón-Chaires, P. 2009 . Etnoecología De Los Indígenas P’urhpecha. Una Guía Para El Análisis De La Apropiación De La Naturaleza. Morelia, Michoacán.

De la Tejera Hernández, B; Santos O., A; Santamaría, H.; Gómez M., Thania; Olivares, C. 2013. El oro verde en Michoacán: ¿un crecimiento sin fronteras? Acercamiento a la problemática y retos del sector aguacatero para el Estado y la sociedad.

Anaya, C. A., & Burgos, A. L. 2015. Energy consumption in the management of avocado orchards in Michoacán, México. Revista Chapingo Serie Horticultura

 

Deja una respuesta