Editada por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología
Shadow

Sistemas agroforestales, silvopastoralismo y agroecología en Galicia

CastañosAntonio Rigueiro-Rodríguez, María Rosa Mosquera-Losada
Universidad de Santiago de Compostela

 

SISTEMAS AGROFORESTALES

Los sistemas agroforestales compatibilizan el arbolado con aprovechamientos agrícolas o ganaderos con criterios de sostenibilidad, es decir, buscando un equilibrio entre los aspectos productivos, ecológicos y sociales.

El sistema agroforestal por excelencia en Galicia lo representan, desde tiempos lejanos, los ‘soutos de castiñeiros’, plantaciones de castaños injertados con variedades productoras de castañas de buena calidad. En estos bosques se aprovecha la madera y también los frutos, siendo gallegas el 50% de las castañas comercializadas en España. Son también bosques con importancia melífera y micológica. En ellos se recolectan especies de setas muy apreciadas, como los boletos, rebozuelos y oronjas, entre otras. En el pasado, sobre todo en la provincia de Ourense, se cultivaban cereales, centeno sobre todo, en los soutos. Y en otoño, después de recoger las mejores castañas, se llevaban los cerdos al bosque para que comieran las de peor calidad, práctica que se ha recuperado en la actualidad con la raza autóctona ‘porco celta’, que después de estar casi extinta, se está recuperando.

El pastoreo en el monte gallego, arbolado o no, también fue una vieja práctica en el rural gallego hasta que la ganadería se intensificó y se adaptó a nuevos modelos de estabulación.

En el pasado no lejano, los montes representaban una prolongación del terrazgo y estaban perfectamente engranados en el sistema productivo agrario: en ellos se rozaban esquilmes que se convertían en cama del ganado primero, y luego, en estiércol para fertilizar las tierras de labor se hacían roturaciones periódicas para cultivar cereales (las cavadas o estivadas). Proporcionaban combustible (las buenas leñas de tojo, retama, urce o roble), se convertían en grandes pastizales en las épocas en las que los prados no producían o se dejaba crecer la hierba para henificar… ¿no fueron los campesinos los precursores de la agricultura ecológica, los que ‘inventaron’ la agroecología?

En un sistema silvopastoral, cuando el ganado, con una carga ganadera y manejo adecuados, aprovecha el pasto natural del sotobosque sin aplicación de insumos externos (fertilizantes) ni sustancias contaminantes. Sin necesidad de riego, sin laboreo del terreno, conservando los suelos e incrementando su efecto sumidero de carbono, contribuyendo a conservar la biodiversidad, reduciendo el riesgo de incendios forestales, creando empleo en el medio rural y mejorando el rendimiento económico de los montes, estamos realizando una práctica que se puede encuadrar en la silvoecología, en el marco de la gestión sostenible del monte. Y podemos considerarla disciplina vinculada a la agroecología.

SISTEMAS SILVOPASTORALES

Los sistemas silvopastorales son las prácticas agroforestales más desarrolladas en las regiones templadas e industrializadas, además de ser las más antiguas.

Entre los diversos tipos de sistemas silvopastorales que existen vamos a centrarnos en el pastoreo dentro de los bosques, cuando los animales se alimentan de las especies arbustivas y herbáceas que crecen de forma natural en el sotobosque. Diversas publicaciones testimonian la efectividad de estas técnicas desde el punto de vista de la disminución del riesgo de incendios forestales.

Nuestros estudios de control del combustible del sotobosque mediante pastoreo se han realizado fundamentalmente en bosques de pino bravo o del país (Pinus pinaster Ait.), pino silvestre (Pinus sylvestris L.), pino insigne (Pinus radiata D. Don) y eucaliptales de eucalipto blanco (Eucalyptus globulus Labill.). Comentaremos una de nuestras experiencias en un pinar de pino bravo y pino silvestre en el ayuntamiento de Monfero (A Coruña) .

El pino bravo tiene copas claras que dejan pasar al sotobosque una proporción importante de radiación, por lo que estas formaciones presentan un estrato herbáceo-subarbustivo dominado por especies fruticosas heliófilas y por herbáceas heliófilas y esciadófilas. La productividad del sotobosque se sitúa entre 2,5 y 3,2 t de materia seca por hectárea y año. En el pino silvestre, en cambio, la transmitancia de la radiación solar a través del dosel arbóreo es menor, por lo que el matorral heliófilo tiene dificultades para establecerse en el sotobosque, haciéndolo sin dificultad las herbáceas tolerantes con la sombra, siendo la productividad algo menor, entre 1,4 y 2,8 t de materia seca por ha y año.

En estos sistemas el ganado ha de ser compatible con el arbolado y ha de ser rústico, capaz de alimentarse básicamente del pasto natural que crece bajo los árboles. En una primera fase, cuando el pasto leñoso es abundante, es aconsejable introducir lignívoros, como las cabras y los caballos, animales que admiten una elevada proporción de pasto leñoso en su dieta. Debido al tratamiento de pastoreo es frecuente que la vegetación del sotobosque evolucione, reduciéndose la cobertura de las especies leñosas e incrementándose la de las herbáceas, lo que hace recomendable ir sustituyendo algún ganado lignívoro por herbívoros (como ovejas y vacas). Para estos sistemas son muy adecuadas las razas autóctonas, pues suelen ser rústicas y adaptadas al pastoreo extensivo, y utilizándolas contribuimos a la conservación de los recursos genéticos animales.

En las experiencias realizadas en pinares en Monfero (monte público Marco da Curra) se consiguieron buenos resultados con una carga general inicial de 2 cabras por ha, que se fue variando según avanzaba el tapiz herbáceo del sotobosque, estabilizándose a partir del tercer año en 1 cabra y 3 ovejas por ha. El ganado se maneja según un modelo que podríamos considerar de pastoreo rotacional-extensivo.

CONTROL DEL COMBUSTIBLE VEGETAL

En la experiencia citada el matorral del sotobosque tenía, antes de iniciar la experiencia, una biomasa de 20-30 t/ha de materia seca y una altura media superior a los 2 m. El control de la vegetación del sotobosque fue muy efectivo, predominando a los pocos años las especies herbáceas, con una altura máxima de 10-15 cm y una biomasa estabilizada de 0`5-2 t/ha de materia seca (Silva, 1988).

 

BIBLIOGRAFÍA

NAIR, P.K.R. 1991. State of the art of agroforestry systems. Forest Ecology and Management, 45. Elsevier Science Publishers B. V.: 5-29.

RIGUEIRO, A., 1992. Pastoreo controlado en los bosques gallegos. El Campo, 124: 29-33.

SILVA, F.J., 1988. Aprovechamientos silvopastorales. .Actas curs d`Estudis Pirenencs: 1-21. Seo de Urgel.

SILVA, F.J., 1993. Prácticas agroforestales en pinares y eucaliptales atlánticos, I: Producción del sotobosque. Congreso Forestal Español. Lourizán (Pontevedra). Ponencias y Comunicaciones. Tomo II.

Deja una respuesta