Autoría: José Luis Porcuna
DESCRIPCIÓN
Los caracoles y las babosas son unos moluscos carentes de patas, que utilizan para desplazarse su propio cuerpo por medio de contracciones y estiramientos. Pertenecen a la familia de los gasterópodos.
Poseen en la cabeza cuatro tentáculos retráctiles (dos de ellos más largos en cuyos extremos se ubican los ojos). Una diferencia entre los dos tipos de individuos es que las babosas poseen un caparazón atrofiado.
TIPOS
Las especies más comunes en nuestro país son babosas Limax sp., Agriolimax sp., Deroceras sp. y caracoles Helix sp.
HABITOS
Los caracoles y las babosas tienen su mayor actividad durante la noche y en dias húmedos y nublados. En días soleados se esconden en sitios húmedos, bajo la sombra. Depositan los huevos en masas enterradas de hasta un centenar, que se asemejan a perlas pequeñitas.
DAÑOS

Caracoles y babosas pueden ocasionar daños importantes en verduras, frutas y hojas que muerden, comunicándoles, además un sabor amargo. El ataque de los moluscos se manifiesta por huecos en las hojas de los vegetales. Los síntomas provocados por orugas y caracoles son muy similares al daño de diversas orugas. Se distinguen porque los caracoles y babosas dejan al desplazarse un rastro de mucosa que al secarse toma un aspecto plateado.
Con la saliva humedecen el tejido vegetal, lo sostienen con la mandíbula y lo raspan con los «dientes» arrancando trozos de tejido como si fuera un rallador.
Los moluscos también atacan por debajo de la superficie. Las babosas, especialmente, pueden devorar las semillas antes de su germinación o los brotes y atacan los bulbos, originando posteriores infecciones de hongos.
CONTROL
Prevención:
La humedad aumenta el atractivo para los caracoles y las babosas. Regar en las primeras horas del día cuando se detecta su presencia, puede contribuir a disminuir los daños al permitir que la tierra se seque antes del anochecer.
Barreras:
- Colocar una cinta de cobre alrededor del tronco de un árbol (el cuerpo de los caracoles y babosas sufre una reacción de repelencia ante el cobre, lo cual los aleja).
- Fosfato de hierro, cal, el aserrín y las cenizas. Hay que tener en cuenta que los caracoles y babosas pueden cruzar estas barreras especialmente cuando dichas barreras están húmedas. (las barreras con sal común o sales de cobre no se recomiendan por los efectos nefastos para la estructura y vida del suelo, respectivamente).

Trampas:

- Existen en el mercado trampas comerciales (se pueden realizar también trampas caseras) empleando cebos tales como cerveza o mezclas de agua y levadura.
- Es posible atrapar caracoles y babosas dentro de tejas o macetas volteadas, etc, ya que ellos buscan sitios sombreados con humedad para refugiarse durante el día. Los caracoles y babosas se recogerán a primeras horas de la mañana.
- Los caracoles y las babosas tienen predilección por los espacios cubiertos de hiedra, berro u otras plantas suculentas que crecen a nivel del suelo. Si es posible se pueden utilizar estas plantas atractivas para evitar que entren a los cultivos.
Cebos:
Los cebos que contienen fosfato de hierro son muy efectivos para los caracoles y babosas. Después de consumir fosfato de hierro, los caracoles y las babosas dejan de comer y mueren en el transcurso de 3 a 6 días. Posteriormente se arrastran hasta lugares escondidos, por lo que es difícil que se vean los cadáveres. Puede ser necesario aplicar cebos de fosfato de hierro cada dos semanas.
Pulverizaciones y espolvoreos:
- Tierra de diatomeas en polvo, muy útil para espolvorear las plantas contra orugas, babosas y caracoles.
- Las algas calizas en polvo dan excelentes resultados contra los caracoles.
- Las pulverizaciones con cafeína a distintas concentraciones también dan un efecto importante de repelencia para los caracoles
En agricultura biodinámica Maria Thum recomienda poner 50 ó 60 caracoles en un cubo lleno de agua y tapado. El cubo de ninguna manera debe calentarse. Todo esto se preparará cuando la Luna se halle ante Cáncer, y se deja reposar cuatro semanas hasta que la situación de la Luna vuelva a estar ante Cáncer. Posteriormente se esparce sobre el lugar atacado por los caracoles.
La luz del Preparado de sílice (501) desagrada también profundamente, a los caracoles. Cuando se producen grandes plagas, se añaden al preparado de sílice unas 20 babosas y se remueve la mezcla durante una hora. Seguidamente se pulveriza. Este proceso se debería repetir tres veces.
Biológico:
- Muchos escarabajos de tierra comunes se alimentan de caracoles y babosas.
- Los pájaros y patos son considerados los principales depredadores de estos moluscos, junto erizos y algunos roedores.
- El caracol degollado, Rumina decollata, especie originaria de la cuenca Mediterránea, también actúa como depredador de gastrópodos.
Artículo publicado en la Revista Ae núm.11 (Primavera 2013)
