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Desmontando mitos de la agroindustria. Desvelando la posverdad en el campo y en la producción de alimentos

Cuestionar la narrativa de la agroindustria es lo que plantea este artículo. Cuestionarla para no creer su posverdad, esa en la que se priman los intereses económicos por encima del bienestar de las personas y de las advertencias de la ciencia.

La narrativa creada por la agroindustria es una posverdad*. Es utilizada para modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales para proteger intereses propios y oligopólicos, apelando a emociones como la solidaridad y la empatía con el sector agrario. 

Pero… ¿quién es, en realidad, ese sector agrario al que nos induce a apoyar?; ¿en nombre de qué intereses hablan esas voces que dicen salir del campo y defender al sector agrario?; ¿cómo pueden alzar esas voces exigencias para que sigamos alimentando la producción de plaguicidas cuya neurotoxicidad, efecto cancerígeno y disruptor endocrino han sido científicamente probados? Desde luego NO están hablando en nombre de quienes se ven expuestos a diario a esos tóxicos por estar trabajando los campos fumigados para producir alimentos o a quienes viven en las inmediaciones de esos campos.

Cuando esas mismas voces reclaman que sin glifosato no se puede producir, ¿a quién defienden?, ¿a quién produce los alimentos o a las empresas comercializadoras de herbicidas y a los grandes propietarios? 

¿Cómo se puede considerar que abogar para que la gente del campo siga viéndose expuesta a los riesgos de salud que implica el uso del glifosato, es velar por sus intereses? La neurotoxicidad y los daños causados al microbioma por la exposición a glifosato ha sido científicamente probada y aceptada por la comunidad médica. Según la Federación Española de Parkinson, un factor de riesgo ambiental de la enfermedad es el consumo a lo largo de los años de agua de pozo o haber estado expuesto a pesticidas y herbicidas. En Francia se ha reconocido que el Parkinson es una enfermedad laboral de las personas que trabajan en la agricultura y se ven expuestas a determinados plaguicidas. Sería mucho más sencillo optar por las alternativas, evitarles la enfermedad y poder destinar el dinero invertido en paliación, en prevención. Porque recordemos que el Parkinson no se cura. Esta prevención abarcaría tanto el ámbito laboral como el familiar, ya que también se ha demostrado que existe relación entre la exposición a plaguicidas y la prevalencia de autismo, hiperactividad y déficit de atención, trastornos de la alimentación, depresión y ansiedad en edades tempranas.

Primar el bienestar

Toda esta posverdad nos inunda, mientras existen alternativas viables al uso de esto tóxicos, como por ejemplo, la producción ecológica, que ya representa más del 10% de la producción del Estado y de Europa. Este modelo de producción lleva décadas demostrando que no solo son prescindibles, sino que a largo plazo resultan perjudiciales para los rendimientos agrarios. 

A pesar de los gritos de posverdad de la agroindustria, también existen voces que defienden que se prime el bienestar de las personas por encima de los intereses económicos de una élite, en especial de las que nos alimentan y las que viven en el campo. Esas voces, aunque no disponen de los recursos que tiene la agroindustria para publicitarse y hacer imperar su versión manipuladora, vienen refrendadas por la ciencia y por la propia realidad del campo. 

Entre esas voces se encuentra SEAE, trabajando en red con otras muchas que también priman la vida, el bien común y sobre todo, el bienestar de las personas que trabajan y viven en el campo. En esas redes como la Coalición PorOtraPAC o IFOAM Organics Europe, trabajamos colaborativamente para denunciar incumplimientos de la legislación vigente, para hacer propuestas de políticas que protejan del fraude y el acaparamiento de recursos por parte de unos pocos en detrimento de la gran mayoría. Llevamos años reclamando una Política Agraria Común justa, que garantice la viabilidad de la actividad agraria familiar y respetuosa con el medio y la calidad de vida en el medio rural, tanto para las generaciones actuales como las futuras. 

Mientras, el lobby de la agroindustria reclama una PAC que contribuya a engordar las grandes fortunas, a aumentar la brecha social en el campo, a que las explotaciones familiares no sean viables, y que siga favoreciendo que los derechos de producción se concentren cada vez en menos manos. ¿Por qué no ha sido posible aplicar de verdad el techo de 100.000 euros en ayudas por beneficiario y año que proponía la Comisión? ¿Cuántas explotaciones en Europa tienen derecho a 200.000 € en ayudas al año? ¿A quienes defienden quienes han apoyado seguir engordando a esos grandes beneficiarios?

No nos engañemos, los objetivos planteados en el Pacto Verde Europeo son realistas y alcanzables, sin comprometer la viabilidad de la actividad agraria ni la producción de alimentos. El caso es que, para ello, los fondos PAC deberían repartirse de forma más justa y esas grandes fortunas deberían renunciar a una parte de los impuestos que tan alegremente les regalamos todos los años, mientras muchos de ellos evaden pagar los suyos con estrategias como fundaciones con poca utilidad pública.  

La precariedad laboral, salarios insuficientes e injustos, tanto para las personas que trabajan en el campo (siendo aún peor para quienes están en situación irregular), como para las titulares de pequeñas explotaciones familiares, deja a las zonas rurales despobladas, elimina puestos de trabajo y aumenta la pobreza en las ciudades. Las causas, la desigualdad de condiciones, la mala distribución de la propiedad de la tierra, de la titularidad de las explotaciones y la lógica de las ayudas que prima a quien más superficie tiene o gestiona. 

Existen alternativas para el campo.

Existen alternativas para que podamos alimentarnos de forma sana, a precios asequibles, y que quienes los produzcan puedan disfrutar de calidad de vida y de sueldos dignos. Podemos cumplir con los objetivos sociales y ambientales que hemos acordado como sociedad de forma democrática a través de acuerdos como el Pacto Verde, la Directiva de Usos Sostenible de Fitosanitarios o el Plan de Acción Europeo para la Producción Ecológica. Simplemente debemos destinar nuestros impuestos a apoyar la transición hacia esas alternativas. Los fondos públicos que generamos con nuestros impuestos están para eso, para generar beneficio público y proteger a las personas.

MÁS INFORMACIÓN

Referencias

*Posverdad, dícese de “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”.

• Agroinformacion.com (2017). La Alianza por una Agricultura Sostenible, reclama la renovación del glifosato

• Costas-Ferreira C, Durán R, Faro LRF. 2022. Toxic Effects of Glyphosate on the Nervous System: A Systematic Review. Int J Mol Sci. Apr 21;23(9):4605. doi: 10.3390/ijms23094605. PMID: 35562999; PMCID: PMC9101768. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35562999/

https://www.esparkinson.es/

• Perrin L, Spinosi J, Chaperon L, Kab S, Moisan F, Ebaz A. Pesticides expenditures by farming type and incidence of Parkinson disease in farmers: A French nationwide study, Environmental Research, Volume 197, 2021, 111161. ISSN 0013-9351. https://doi.org/10.1016/j.envres.2021.111161.

• Andreo-Martínez P, NavarroGonzález I, García-Martínez N. 2021. Rev
Dis Cli Neuro. (8)1: 39-51. https://doi.org/10.14198/DCN.19750

• García-Martínez N, NavarroGonzález I, Andreo-Martínez P. Rev Dis Cli Neuro. 2021; (8)1: 14-27. https://doi.org/10.14198/DCN.19700

• Briones-Vozmediano E, Andrés-Cabello S, Escrig-Piñol A, Agustín González-Rodríguez J, Jiménez-Lasserrotte MdM, Julià-Travería R, Loezar- Hernández M, Mateos JT, Pastells-Peiró R, Pastor-Bravo MdM, Pedreño- Cánovas A, Pérez-Urdiales I. 2022. Trabajo agrícola y migración en España: precariedad sociolaboral y salud (Proyecto AGROMISALUD). Gaceta Sanitaria. Volume 36, Issue 1.Pages 74-77. ISSN 0213-9111. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2021.08.002

• Porthé V, Fernando G, Benavides M, Vázquez L, Ruiz-Frutos C, . García AM, Ahonen E, Agudelo-Suárez AA, Benach J. 2009. La precariedad
laboral en inmigrantes en situación irregular en España y su relación con
la salud. Gaceta Sanitaria. Volume 23, Supplement 1. Pages 107-114.
ISSN 0213-9111.
https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2009.09.004

Si quieres acceder a documentos científicos que avalan las afirmaciones de este artículo, escríbenos a revista-ae@agroecologia.net

FOTOGRAFÍA de portada: Santi Donaire. Colección “Hasta que la tierra aguante”

Revista Ae ed. 52

DESPLAZANDO LOS MITOS DE LA AGROINDUSTRIA. REPOBLANDO CON AGROECOLOGÍA

VERANO 2023

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