Dedicado a nuestros “ídolos con el corazón de barro”
Se habla de “ídolos con pies de barro” cuando alguien muestra una apariencia fuerte y sólida pero en su interior, es frágil y vulnerable. Con esa misma lógica, los “ídolos con el corazón de barro” son quienes a pesar de ser aparentemente débiles, muestran fortaleza y valentía, sobre todo en los momentos más complicados. El confinamiento durante la pandemia fue uno de esos momentos, al igual que el acontecido con la DANA que ha arra- sado vidas y pueblos y ha llenado todo, literalmente, de fango. Hasta nuestros corazones.
¿Y quién ha estado en primera línea en esos días, y especialmente, tras la DANA? Nuestros “ídolos con el corazón de barro”: nuestras agricultoras y agricultores, y también ganaderos y ganaderas. Desde las comarcas valencianas de l’Horta Sud, la Ribera Alta, la Hoya de Buñol-Chiva y la Plana de Utiel-Requena y también desde Castilla y León, Castilla-La Mancha, Euskadi, Catalunya… Agricultores que han puesto a disposición sus tractores, maquinaria, manos y habilidades para tareas de emergencia y desescombro, incluso ante la total inexistencia de coordinación. Incluso cuando han sido los más afec- tados/as: casas, almacenes, cultivos arrasados, cosechas perdidas, y ni hablemos de infraestructuras agrícolas como caminos e instalaciones de regadío.
Y aún así, una vez más han dado una lección de resistencia. Han sabido adaptarse a las exigencias de la emergencia y corresponder con un compromiso social activo, más allá de la solidaridad. Ahora debemos corresponder en apoyo mutuo. No nos olvidemos. Queda mucho por hacer y merecen de reconocimiento y respaldo, social, económico y a todos los niveles.
Nuestra dedicatoria en este editorial de la edición especial de Ae va dedicado a todas ellas y ellos, “nuestros ídolos con el corazón de barro”. Repetimos: No nos olvidemos.
«Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde». Miguel Hernández.
