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El poder de la biodiversidad: Una experiencia en el olivar

Un ejemplo de cómo el Control Biológico por Conservación puede ser la solución permanente a las plagas de los cultivos.

 

Autoría: Aída Arroyo . Proyecto Flora Auxiliar
Artículo publicado en la Revista Ae núm. 57

El control de plagas y enfermedades es uno de los grandes desafíos de la agricultura actual. Como es de sobra conocido, éste puede realizarse de forma directa mediante el uso de productos de síntesis química como plaguicidas o herbicidas. Recientemente también podemos optar por el Control Biológico, técnica que poco a poco se va abriendo paso en la agricultura, y que supone la compra e introducción de animales (insectos en su mayoría) depredadores o parasitoides de las plagas.

Por lo general, si esta introducción de enemigos naturales se realiza mediante suelta en monocultivos convencionales, éstos no sobreviven más allá de lo que dura la propia plaga, obligando al agricultor/a a adquirirlos cada temporada. Este problema viene derivado de la falta de hábitats adecuados para el refugio, alimentación y cría de dichos organismos beneficiosos, en los que éstos animales podrían desarrollar adecuadamente sus poblaciones de forma estable a lo largo del tiempo.

Conseguir transformar una finca convencional en una finca apropiada para los enemigos naturales de las plagas supone un reto en el que la restauración de la biodiversidad se convierte en la respuesta definitiva a este importante problema. De esto se encarga el denominado Control Biológico por Conservación.

La regeneración del suelo vivo de la mano de técnicas de agricultura regenerativa como el uso de ganado ovino en rotación

El proyecto Flora Auxiliar nace siguiendo este enfoque holístico en el control de plagas. Su trabajo en fincas agrícolas está siendo de gran utilidad para los agricultores/as que ya han pasado por sus manos, ya que consiguen disminuir considerablemente sus gastos en insumos (reduciendo o eliminando la compra de pesticidas y de insectos auxiliares), manteniendo o incluso incrementando la productividad de sus cultivos. Su forma de trabajo integra dos principales objetivos:

  • La creación de hábitats para los enemigos naturales más eficaces en el control específico de las plagas del cultivo en cuestión.
  • La mejora del estado de salud del cultivo, ya que si éste adquiere un buen equilibrio nutricional será menos propenso al ataque de plagas y enfermedades.

El proyecto Flora Auxiliar nace siguiendo este enfoque holístico en el control de plagas.

Para la consecución de estos objetivos, este proyecto usa diferentes técnicas de agricultura regenerativa así como la implementación de lo que se denominan infraestructuras agroecológicas (setos, bandas florales, cubiertas espontáneas, puntos de agua, cajas nido, etc.). Todas estas técnicas se integran de forma específica en el diseño de cada finca en cuestión. Para la mejor comprensión del modo de trabajo que se realiza en Flora Auxiliar ilustramos muy brevemente un ejemplo de una finca de olivar de 1 hectárea en la que se está trabajando desde hace 3 años.

Resultados prometedores en la finca de olivar

La propietaria de este olivar contactó con el proyecto en 2021. En una primera entrevista se pudo conocer que tenía 200 olivos de 20 años de edad, los cuales desde su trasplante en la finca habían sido gestionados de forma convencional.

Así, la tierra se araba periódicamente, intercalando esta labor con el uso de herbicidas. Los olivos habían sido tratados hasta hacía un par de meses mediante insecticidas y fungicidas químicos, y fertilizados mediante abonos artificiales. Ella quería gestionar este olivar de forma ecológica pero le preocupaba bastante perder productividad por eliminar el uso de los abonos de síntesis, y sufrir de mayores daños en las aceitunas y las hojas por eliminar el uso de pesticidas.

 La Dittrichia viscosa es una de las especies arbustivas más importantes en el control de la mosca del olivo

Tras analizar las características y potencialidades de la finca, se realizó una primera visita a la misma. En ella, además de afianzar los datos preliminares, se pudieron tomar muestras del suelo para su posterior análisis. Ya a visu se constató el estado del mismo, altamente endurecido en general, creciendo el pasto débilmente y con grandes calvas.

Se observaron bastantes aceitunas picadas por la mosca del olivo (Bactrocera oleae) y afectadas por antracnosis (Colletotrichum gloeosporioides), un hongo que pudre las aceitunas y que defolia parcialmente los olivos.

Una vez obtenidos todos estos datos se comenzó a trabajar en el diseño de la finca, para transformar este monocultivo en un espacio biodiverso y heterogéneo en el que los enemigos de la mosca del olivo (así como de otras plagas potenciales que éste podría sufrir) encontraran su hábitat. El control de la propia mosca podría ayudar además a controlar parcialmente la antracnosis, ya que se trata de un vector de este hongo. El diseño contenía la regeneración del suelo para mejorar la salud de los olivos, así como la implantación de diferentes infraestructuras agroecológicas apropiadamente distribuidas, entre las que podemos destacar las franjas de setos de 21 especies de arbustos y árboles autóctonos diferentes, elegidos en una cantidad y disposición adecuadas para atraer y conservar las poblaciones de los enemigos de estas plagas.

Periódicamente se visitó la finca para asegurar el buen desarrollo de los trabajos de implantación de las infraestructuras, y la regeneración del suelo. Por último, desde 2023 se están realizando muestreos para determinar la abundancia de los enemigos naturales necesarios.

Los resultados están siendo muy prometedores, con una mejora de la fertilidad del suelo y un aumento poblacional de diferentes grupos de himenópteros parasitoides (como Eupelmus urozonus, un eficaz controlador de la mosca del olivo), coleópteros carábidos y estafilínidos (comen las pupas de la mosca), coccinélidos (controlan el prays y la cochinilla de la tizne), entre otros, por lo que es de esperar una disminución paulatina de los problemas de plagas y enfermedades en este olivar. El control biológico por conservación comienza a funcionar.


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