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Protección agroecológica de cultivos en AE – Un nuevo enfoque

Se analizan los diferentes esquemas alternativos que ya se han desarrollado para gestionar o diseñar conceptos, enfoques y estrategias de protección de plantas que contribuyen al manejo agroecológico de plagas y enfermedades. 


Autores: Jean-Philippe Deguine [1], Servane Penvern [2]

Traducido por: Equipo Redacción Revista Ae.

Publicado en Revista Ae 30, invierno 2017.


Introducción a la Protección Agroecológica de Cultivos

La protección de las plantas ha evolucionado constantemente durante el siglo pasado, oscilando entre las constantes mejoras en el uso de plaguicidas modernos (alta concentración y volumen ultrabajo, condiciones de pulverización y tiempos de aplicación) y la búsqueda de métodos de control de plagas más racionales y ecológicamente compatibles. Debido a que los pesticidas han estado disponibles y han sido efectivos hasta ahora, los sistemas agrícolas han sido diseñados con un enfoque en la productividad y/o el beneficio económico en lugar de la adaptación a la presión local de plagas y enfermedades.

Esto dio lugar a sistemas dependientes de insumos que ahora se consideran insostenibles. De hecho, favorecen la resistencia a las plagas, los resurgimientos y la aparición de plagas secundarias, así como los problemas ambientales y de salud humana debido a los residuos químicos. Sin embargo, y a pesar de un verdadero ‘bloqueo’ sociohistórico que ha impedido la difusión generalizada de técnicas y estrategias alternativas, ahora está teniendo lugar un cambio hacia un mejor conocimiento y manejo de los procesos ecológicos (y biológicos) que ocurren en los agroecosistemas.

La agricultura ecológica (AE) puede considerarse como un prototipo para la producción de cultivos alternativos. En general, la AE rechaza los compuestos sintéticos que, se supone, interrumpen la dinámica compleja de los agroecosistemas y altera los procesos de regulación natural, basados en una lista restrictiva de sustancias activas registradas, mencionadas en Europa en el Reg CE 834/2007. Los ingredientes activos deben ser de origen natural (derivados de plantas, animales o minerales, o de origen microbiano), a menos que la extracción sea imposible. En ese caso, excepcionalmente, puede producirse sintéticamente siempre que sean químicamente idénticos al compuesto natural (por ejemplo, feromonas sintetizadas). La lista es propensa a controversias debido a la falta de un fundamento científico para incluir o excluir ciertas sustancias, y la falta de conocimiento sobre las propiedades e impactos de ciertos compuestos. Mientras que unos compuestos sintéticos nuevos pueden considerarse sostenibles debido al bajo impacto ambiental, el ahorro de energía y la eficacia, algunos compuestos ecológicos generalmente tienen una eficacia limitada, a menudo deben aplicarse preventivamente y, en algunos casos, en cantidades relativamente grandes, lo que conduce a insumos, prácticas intensivas con peligros ambientales. El ejemplo más común es el azufre: tiene efectos secundarios sobre la microflora y fauna del suelo y requiere de una fumigación más extensa. A veces, no tiene éxito para mantener bajo control las enfermedades fúngicas. Tal brecha entre los principios y las prácticas ecológicas cuestiona la posible contribución de la AE al desarrollo sostenible.

La Protección Agroecológica de Cultivos (PAEC) y el Manejo Integrado de Plagas (MIP) son esquemas alternativos que también promueven el manejo de plagas basado en la ecología para reducir la dependencia de insumos externos y aumentar la sostenibilidad. Ambos comparten varios principios con la Protección Ecológica de cultivos (PEC): medidas preventivas, una combinación de técnicas, conservación de la biodiversidad, etc. Sin embargo, se debe tener cuidado al comparar diferentes conceptos, dada la variedad de interpretaciones y las formas múltiples que pueden tomar.

En el análisis de las relaciones entre los tres conceptos mencionados que se utilizan en fitopatología (ciencias de protección de cultivos), se propone una adaptación de la PAEC en la AE, basada en tres elementos clave: higiene, manejo del hábitat y control biológico por conservación.

La encrucijada de los tres conceptos

La AE se utiliza como un marco para las tecnologías MIP y las implementaciones de estrategias, mientras que la Agroecología proporciona el enfoque y los principios para el manejo sostenible de plagas. Ponce (2007) se refiere al  conocimiento agroecológico como una condición para la progresión a través de las cuatro etapas del MIP. Los enfoques MIP y Agroecología parecen ser complementarios para diseñar estrategias de la AE en la protección de cultivos. Mientras que el MIP recomienda un uso parsimonioso de insumos e ingeniería ecológica para fomentar procesos regulatorios a través del control biológico; la Agroecología se enfoca en el diseño de agroecosistemas resilientes y saludables que asumen una comprensión holística de los procesos interactivos que ocurren dentro y fuera del agroecosistema. La prevención de plagas, la preservación de la biodiversidad y el conocimiento de las especies implicadas aparecen como elementos clave comunes para un manejo ecológico de plagas racional.

PAEC: Adopción de la estrategia agroecológica en la PEC

La aplicación de los principios agroecológicos en la PEC fue propuesta por Deguine et al. (2009), priorizando las medidas preventivas y dando prioridad a la promoción de la biodiversidad y la salud del suelo. La aplicación de esta estrategia se presenta a continuación en el cuadro 2. La elección de la ubicación de la finca/granja y la ubicación de los campos que se cultivarán en su seno son de suma importancia y constituyen las primeras etapas de una estrategia de manejo de plagas. Ellos, de hecho, determinan el marco y el perfil de la estrategia de manejo de plagas. Además, la estrategia corresponde al desarrollo de un plan de manejo para la finca en diferentes momentos y escalas espaciales, teniendo en cuenta las características agroecológicas del agroecosistema general. Otro requisito previo es cumplir con las regulaciones de protección de cultivos aplicadas a un cultivo determinado a escala internacional, nacional y regional.

Un enfoque holístico para las prácticas específicas locales

Una contribución importante de la Agroecología al manejo ecológico e integrado de plagas es el refuerzo de los procesos bioecológicos a través del diseño del sistema para lograr agroecosistemas resilientes y así minimizar los estallidos poblacionales de insectos plaga. La Protección Ecológica de Cultivos debe basarse intrínsecamente en un enfoque holístico (pe, suelo saludable para alimentar a los cultivos y contribuir a la salud vegetal) y no debe reducirse únicamente a la prohibición de plaguicidas sintéticos. Esta transición hacia el diseño del sistema corresponde a un cambio importante en el paradigma de manejo de plagas que también ocurre en la intensificación ecológica de la agricultura. El conocimiento ecológico, el monitoreo constante y las capacidades de adaptación son requisitos previos clave para gestionar la complejidad y dinámica de los agroecosistemas. Por ello, deben revisarse los enfoques y agendas de investigación para responder a estos retos. ■

Un caso de estudio exitoso: Aplicación de la estrategia de Protección Agroecológica de Cultivos (PAEC) para el manejo de la mosca de la fruta [3]

La mosca del melón Bactrocera cucurbitae, y las moscas Dacus demmerezi y Dacus ciliatus son las principales plagas de los cultivos hortícolas en la Isla De La Reunión (situada en el Océano Índico). Pueden atacar varias especies de cucurbitáceas cultivadas como el calabacín (Cucurbita pepo), la calabaza (Cucurbita maxima), el chayote (Sechium edule) y el pepino (Cucumis sativus) que son los cultivos más comúnmente cultivados. Entre las tres especies, la mosca del melón causa el mayor daño económico, y las pérdidas de cosecha pueden alcanzar el 100%.

En este estudio, se ha implementado la PAEC desde 2009 en 4 granjas ecológicas experimentales y en granjas convencionales, en el marco de un programa llamado Gamour. Dos años después de comenzar las operaciones de campo, los resultados se consideran altamente alentadores. Los datos de monitoreo muestran que las poblaciones de D. demmerezi y B. cucurbitae, en general, se han mantenido a niveles bajos desde el comienzo del programa en adelante. Sin embargo, se han observado brotes puntuales limitados que parecen estar correlacionados con los parámetros climáticos. El impacto de las moscas es actualmente muy bajo y no se usan insecticidas. Los agricultores ecológicos están técnicamente satisfechos con el paquete agroecológico. En conclusión, el estudio de este caso sobre el manejo agroecológico de la mosca de la fruta en un clima tropical, muestra que la PAEC puede aplicarse en condiciones de AE, incluso con las características propias insulares y tropicales, donde las poblaciones de insectos y el número de ciclos biológicos son mayores que en las condiciones templadas.


Artículo completo y referencias bibliográficas:

Deguine JP, Penvern S. 2017. Agroecological Crop Protection in Organic Farming: Relevance and Limits”. Organic Farming, Prototype for Sustainable Agricultures. Bellon S, Penvern S, Ed.

> Consultar Redacción Revista Ae.


[1] Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD) – Francia. [2] Instituto Nacional para la Investigación Agronómica (INRA) – Francia. [3] Estudio realizado por Deguine et al. (CIRAD).

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