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La quinoa un cultivo de futuro en agricultura ecológica

Ensayo de quinoa en “El Chaparrillo”, julio 2016J Villena, S González, MM Moreno, LI Herencia, JA Calero, C Lacasta, R Meco

 

La quinoa (Chenopodium quinoa Wild.), planta de origen andino, hasta épocas recientes era desconocida en España. Los primeros trabajos de introducción y adaptación de este cultivo, en manejo ecológico, se iniciaron en la década de los noventa en parcelas experimentales de la finca “La Higueruela” (Santa Olalla, Toledo), dentro del convenio entre la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y en los campos de prácticas de la la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos (ETSIA) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Desde entonces, el cultivo de la quinoa en España se ha extendido de forma progresiva, y en nuestros días está cobrando cierta importancia en regiones como Andalucía.

Actualmente, en Castilla-La Mancha, concretamente en el Centro de Investigación Agraria “El Chaparrillo” (Ciudad Real), se están ensayando cultivares procedentes de su zona de origen a fin de seleccionar aquéllos que resulten más adaptados a las condiciones edafo-climáticas de la región, y especialmente al manejo ecológico.

La quinoa es un producto con un gran valor añadido debido a su alto contenido en proteínas (16,96 %) y una calidad de aminoácidos esenciales no observada en los cereales tradicionales. Destaca su contenido en hierro de alta biodisponibilidad, calcio, potasio, fósforo, magnesio, cobre, azufre y otros minerales. Asimismo, es rica en lípidos, fibras y antioxidantes, ideal para dietas vegetarianas, sin gluten o hipoalergénicas, además de fuente natural de sustancias con potencial aplicación en la industria farmacéutica.

Descripción

El ahijamiento es escaso, salvo en siembras poco densas. Las flores pueden ser hermafroditas, pistiladas (femeninas) y androestériles. Son muy pequeñas, alcanzando un tamaño máximo de 3 mm en caso de las hermafroditas y aún menor en las pistiladas, incompletas, sésiles y con una corola formada por cinco piezas florales tepaloides, sepaloides. El conjunto de flores dispuestas en racimos forma la inflorescencia en panícula, que se desarrolla en el ápice del tallo. El tipo, color, tamaño y producción de grano dependen mucho del cultivar (Fig. 1).

El fruto es un aquenio, seco e indehiscente, que se deriva de un ovario súpero unilocular y de simetría dorsiventral, con forma cilíndrico-lenticular, levemente ensanchado hacia el centro, con una cicatriz en la zona ventral. La inserción del fruto en el receptáculo floral está constituido por el perigonio que envuelve a la semilla por completo y contiene una sola semilla del tipo “ortodoxo” (Ellis et al. 1988).

Ensayos actuales y perspectivas para su cultivo en España

En un primer ensayo de cultivo comercial con siembra de verano (Sevilla, año 2014), el cultivo de quinoa fue productivo con dosis inferiores a 2.500 m3 de agua/ha, siendo normales en esta zona para cultivos industriales de verano aportes superiores a los 5.000 m³/ha, lo que indica que la quinoa es eficiente en el uso de este recurso tan escaso es muchas regiones de la geografía española. Tanto la cosecha como la post-cosecha son etapas muy importantes en el proceso productivo

En los últimos años se han realizado diversos ensayos en Centros de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla – La Mancha, y actualmente del Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (IRIAF), con el objetivo de caracterizar agromorfológicamente diversas variedades importadas directamente de las zonas de origen y adaptarlas a las condiciones edafoclimáticas de esta región.

En estos momentos está implantado un campo experimental tanto con semillas producidas en ensayos previos como con semillas procedentes de Bancos de Germoplasma de Perú. El ensayo se ha planteado con un total de 12 cultivares. La siembra se ha realizado con el sistema de líneas agrupadas (4 líneas separadas 21 cm) y pasillos de 70 cm entre grupos de líneas para permitir el paso de cultivadores o fresadoras y, por tanto, el desyerbado mecánico. El riego se aplica mediante dos líneas de goteros por parcela situados entre cada dos líneas de plantas. En septiembre, la quinoa se encontraba en época de floración – inicio de cuajado y presenta un buen desarrollo, con alturas de planta entre 130 y 160 cm, según cultivares. Debido a los importantes calores acaecidos durante el período estival ha sido necesaria la aplicación de riegos frecuentes

Manejo

Tradicionalmente se realiza una labor profunda (superior a 30 cm) en suelos que lo permitan, siempre en tempero, con subsolador, chísel o discos, y otra con cultivadores, buscando obtener un lecho de siembra óptimo. Aunque la quinoa se adapta a diferentes texturas, prefiere suelos entre francos y franco-arenosos, bien drenados, con pH entre ligeramente ácido y ligeramente básico.

Está bien adaptada a suelos pobres, y aunque no hacen ninguna recomendación específica, se considera como una planta de exigencia media en nutrientes. Su principal demanda nutricional se basa en el nitrógeno y el calcio.

Aunque en las condiciones mediterráneas se podría considerar la posibilidad de dos épocas de siembra, invierno y primavera, parece ser que la que más garantías ofrece es la primaveral (marzo-abril), realizándose la cosecha entre agosto y octubre. El cultivo de la quinoa presenta el momento de especial riesgo durante la siembra y la nascencia, debido a su rapidez de germinación y a su gran sensibilidad a la falta de humedad del suelo, por lo que es conveniente, en caso de ausencia de precipitaciones, disponer de un sistema de riego de apoyo durante esos días cruciales.

El control de la flora arvense en manejo ecológico se puede realizar con escardas mecánicas utilizando el método conocido como “Benaiges” o “líneas agrupadas”, basado en la regulación de la distancia entre las líneas de siembra, a fin de permitir el empleo de cultivadores o fresadoras. Las exigencias hídricas son mayores en las primeras fases del cultivo, en especial en la etapa de establecimiento.

Conclusión

El cultivo de la quinoa se puede adaptar bien a las condiciones mediterráneas, no necesita fertilizantes ni demasiada agua, además de aguantar temperaturas extremas y heladas como las que se producen en Castilla-La Mancha. Además es totalmente compatible con una agricultura sostenible y puede convertirse en un complemento alimenticio habitual para el consumo humano, no sólo para celíacos, porque no contiene gluten.

 

Referencias:

– Bioversity International. 2013. Descriptores para quinua (Chenopodium quinoa Willd.) y sus parientes silvestres. Bioversity International, Roma.

– Danielsen S, Ames de Icoechea T. 2000. El mildiu de la quinoa en la zona andina. Centro Internacional de la papa. Lima (Peru). 38 pp. Monografia.

– Ellis RH, Hong TD, Roberts EH. 1988. A low moisture content limit to logarithmic relations between seed moisture content and longevity. Annals of Botany, 61

 

 

 

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